LA TRAGEDIA DEL VAPOR “CABO MACHICHACO”

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El día 3 de noviembre de 1893 a partir de las 14 horas, se supo en Santander que ardía el vapor “Cabo Machichaco” atracado en el muelle Maliaño. Al ir creciendo el incendio por momentos, acudieron al lugar todas las autoridades, destacando por su cargo el Gobernador Civil o el Comandante del Puerto. Además, una inmensa muchedumbre de curiosos presenciaba desde el muelle o desde los balcones de las calles próximas el “espectáculo” del incendio. Para contener a aquella gente estaba dispuesta la Guardia Civil y la Policía Municipal. Del mismo modo, para contribuir al salvamento del barco se presentaron numerosos tripulantes de otras embarcaciones, como el capitán del vapor “Alfonso XIII”, el médico y algunos oficiales.

La carga del vapor constaba entre otros materiales, de más de 50 toneladas de dinamita, ácido sulfúrico, madera, lingotes, ejes de acero, centenares de cajas de clavos y barriles de tornillos. Confiados trabajaban todos, creyendo que se habían desembarcado previamente todas las cajas de dinamita, cuando se produjo “un movimiento de alarma y atolondramiento en cubierta”, tras asegurar un marinero que quedaba todavía dinamita en el barco. Al instante la catástrofe: “Toda aquella masa se estremeció con una horrible sacudida, subió a lo alto una inmensa llamarada, atronó en los aires un ruido espantoso y enseguida cayó sobre la ciudad una lluvia de clavos, viguetas de hierro, ácido sulfúrico, agua de la bahía, cieno de su fondo… Eran las cinco menos cuarto, y en un momento fue de noche. Quedó todo en silencio algunos segundos, como si aquella explosión tremenda hubiese acabado con la vida en Santander y sus alrededores. Pero pronto se oyó el estruendo de sus edificios que se desmoronaban, y con él voces de la muchedumbre que huía loca de terror, gritos desgarradores de heridos pidiendo socorro, gemidos de moribundos… La desgracia que acababa de suceder era de esas cuya memoria vive siglos y siglos. Había volado todas las autoridades, en el muelle y sus inmediaciones quedaban entre 500 y 600 cadáveres, miles de heridos… ¿Quién no comparecerá Santander y llorará su desgracia?”

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Muelle Maliaño y calle Menéndez Núñez tras la explosión

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Destrucción por las llamas de la Audiencia y del Convento de San Francisco

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1.Vapor Cabo Machichaco sumergido y proa del mismo 2. Ingenieros militares y bomberos trabajando en la extinción del incendio

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